Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado, dijo que los cabilderos en el Congreso están preparando una extensión de dos meses al recorte al impuesto sobre ingresos y al apoyo gubernamental a desempleados como un plan alterno en caso de que no prosperen las negociaciones en torno a un paquete de un año.
Buscan evitar la paralización del gobierno
El atolladero fue superado un día antes de que el gobierno se hubiera visto obligado a cerrar por falta de dinero, resultado de una compleja disputa en torno a los impuestos y el gasto. Estos temas se han convertido en una especie de santo grial entre los políticos, los cuales tendrán que someterse a elecciones en menos de 11 meses.
Al rspecto, Hal Rogers, titular del Comité de Apropiaciones de la Cámara Baja dijo: "Espero que la Cámara y el Senado puedan aprobar esta ley mañana para evitar la paralización del gobierno y la financiación de importantes programas y servicios para el pueblo estadounidense, y cortar el gasto para ayudar a las finanzas de la nación a seguir un camino más sustentable", publicó AFP.
En la palestra están la extensión a un impuesto reducido que los estadounidenses pagan automáticamente para financiar el plan de pensiones de la Seguridad Social, una ampliación de los pagos que el gobierno federal hace a los desempleados, y fondos para mantener al gobierno en funcionamiento.
El presidente Barack Obama y los demócratas habían querido financiar la extensión al recorte fiscal para la Seguridad Social, una reducción en el así llamado impuesto sobre la renta, con una sobretasa de 1.9% a los ingresos de los estadounidenses más acaudalados, los que ganan más de un millón de dólares al año.
Aparentemente retiraron esa exigencia, y obtendrán el dinero para financiar una continuidad en los recortes por medio de cuotas más elevadas que serán aplicadas por la organización pública y privada que garantiza las hipotecas de las viviendas.
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